La edad es uno de los factores más frecuentes asociados con la sordera. En general, la pérdida de audición se relaciona sobre todo con las personas de edad avanzada.

En la actualidad, los jóvenes están en riesgo de sufrir sordera o pérdida de audición a una edad más temprana de la común, debido a la exposición a ruidos fuertes (la segunda causa más común de pérdida auditiva).

¿Por qué los jóvenes sufrirán sordera?

El motivo principal es por escuchar música con cascos o auriculares a un volumen elevado, mayor al recomendado. El problema se agrava cuando esta práctica se realiza durante un tiempo prolongado.

Es habitual que los jóvenes escuchen música con un volumen alto, por lo que se convierten en un grupo propenso en padecer sordera antes de lo habitual.

Aviso de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Ante esta problemática, la OMS ya ha avisado que en 30 años una de cada diez personas tendrá pérdidas de audición. Estas personas son los jóvenes de ahora.

¿Cómo se puede prevenir este problema?

El primer consejo es reducir el volumen de la música y el tiempo de escucha. Idealmente, se recomienda escuchar música con cascos o auriculares durante un máximo de una hora diaria, sin tener el volumen elevado.

No es recomendable exponerse a ningún sonido que se encuentre por encima de los 85 decibelios. Por desgracia, este volumen es superado en muchos de los espacios por los que frecuentan los jóvenes. Un ejemplo claro son las discotecas, en las que fácilmente la música supera los 105 decibelios.

Para ayudar a prevenir los problemas de audición, es recomendable acudir a un especialista en Otorrinolaringología y seguir unos controles periódicos. Estos controles no son solamente útiles en personas mayores, sino que también pueden servir para evitar una sordera temprana.